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No sé si les pasará a muchos de ustedes. Cuando uno ha pasado su infancia deportiva en los años 80 y se da cuenta del tiempo que ha transcurrido desde entonces, resulta curioso pensar que en muchos aspectos aquellos fueron tiempos dorados. Fueron tiempos de rivalidades y de mitos que han permanecido incólumes hasta estos días. Me he propuesto dedicar tres entradas a mis tres mitos particulares de aquellos tiempos.

Para alguien como yo, que por aquel entonces jugaba a baloncesto en el equipo del colegio, la máxima aspiración vital a la que se podía aspirar era ser, algún día, jugador de la NBA. Y es que, por aquel entonces, un tal Ramón Trecet a quien alguien levantará un día un monumento nos sumergió de cabeza en el mundo de la liga profesional americana de baloncesto los viernes a partir de la una de la madrugada, creo recordar. Claro, todos los tiernos aficionados de diez años comenzamos a saber lo que era trasnochar gracias al maestro. Ahí comenzó nuestro delirio baloncestístico ochentero. El tiempo de los mitos. En mi caso, hubo dos momentos cúlmen, cuasi paroxísticos en las retransmisiones de aquellos tiempos. El segundo lugar quedaría para las series finales que enfrentaron a los Lakers de Magic Johson con todo dios por entonces: primero los Celtics de Larry Bird y luego los Pistons de Detroit de los Bad Boys.

Sin embargo, si hubo un día en que la televisión literalmente comió mis entrañas fue en la final del concurso de mates de 1988 en Chicago. Como alguno diría años más tarde, aquella fue “la madre de todas las finales”. Dios mío, sólo con recordarlo hoy en día todavía se me pone la carne de gallina. Creo que no dormí los días anteriores pensando que llegaba el gran día. Imaginen a un pre adolescente de doce años que jugaba a baloncesto a punto de  acceder a la piedra filosofal y se harán una idea de lo que era yo por aquellos días.

Pero no era para menos. Era la final de finales. El destino definitivo para los los matadores definitivos. El encuentro sin vuelta atras. El mito definitivo después del cual ya nunca se recobraría el concurso. EL CONCURSO DE MATES QUE PASARÍA A LA HISTORIA COMO EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS.

                                             “DOMINIQUE WILKINS Vs. MICHAEL JORDAN”

LA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS.

La épica estaba servida. Los dos mejores matadores de los años 80 se cruzaban, por fin, después de no coincidir desde 1985 en que ganó Wilkins. Cada uno había conseguido un título y el desempate en Chicago prometía ser el duelo definitivo que jamás se volvería a ver en la NBA. Llevaban años huyendo el uno del otro, escurriéndose del inevitable choque de trenes definitivo.

Los protagonistas:

– Dominique Wilkins: Jugador de Atlanta Hawks. Llegaba a Chicago en plenitud. Líder indiscutible de su equipo y All Star, era una de las estrellas más grandes de la época. Su estilo de mate era demoledor, sus saltos, hiperbólicos, y, además, disponía de un arsenal de mates irrepetible. Nadie por entonces podía competir con él. El “360º” y, sobre todo el “Tomahawk” en sus dos versiones eran las dos armas imparables que nuestro hombre ponía sobre la pista.

LA INCREIBLE SECUENCIA DEL "TOMAHAWK"

– Michael Jordan: El dominador de la NBA de los 90 no tenía un equipo a finales de los 80 como para hacer sombra a Celtics o a Lakers pero todos coincidían en que era el único que podía vencer a Wilkins en el Slam Dunk, y más jugando en casa. Él era el otro mito del mate y su “Air” llevaba camino de convertirse en “la marca”.

"Air" Jordan.

– Los antecedentes: Wilkins comenzó su andadura en el 84 quedando tercero detrás de Julius Erving (claro). En el 85 ganó a Jordan pero perdió en el 86 con Spud Webb. El reencuentro entre los dos matadores definitivos parecía celebrarse en el 87 pero una lesióna de Wilkins impidió celebrar el mítico encuentro y dejó vía libre a Jordan para ganar su título. 1988 era el año para el mito y quien ganase pasaría a la leyenda como el sinónimo de “mejor matador de la historia”.

Por entonces, todos los fans de Dominique Wilkins sabíamos que nuestro hombre era mucho mejor que Jordan y que su repertorio de mates era inigualable. Por mucho que lo intentara, “Air” solamente disponía de ese mate, por otra parte, legendario mientras que Wilkins disponía de los Tomahawks a una y dos manos y los 360º para cepillarse a cualquiera. Wilkins saltaba mucho más y siempre quedaba mucho más cerca del aro que Jordan. Ni siquiera én términos de plasticidad podríamos compararlos. Ya ni hablemos en cuestiones de potencia o de resolución del mate. En definitiva, todo estaba preparado para que viésemos vencer a nuestro Dominique Wilkins y aquella era la noche para la leyenda.

BALÓN A TABLA Y MATE DESDE EL MISMISIMO CIELO.

Sin embargo, una sombra se avecinaba sobre todos los fans acérrimos de Wilkins. El concurso se celebraba en casa de Jordan y no se podía aguar la fiesta al emergente mito de Chicago. El concurso transcurrió según los términos que narra la leyenda. Ambos protagonizaron la esperada final y era incomprensible que los jueces no botaran todo dieces a un Tomahawk a dos manos de Wilkins. El “Air” final de Jordan supuso un pleno de dieces que decantó el concurso a su favor por 147 contra 150 puntos.

El mate que hizo a Jordan entrar en la leyenda.

La injusticia se cebó con Wilkins que tuvo que reconocer aquello de que “En pueblo forastero la vaca corre al toro”.

Aquí tenéis un link que os pondrá en antecedentes de aquella mítica final. Nunca se había visto nada igual y, lo que era peor, ya nunca se vería un duelo de semejante embergadura entre dos leyendas de tal calibre.

http://www.youtube.com/watch?v=AO4e9OG1iVM

Jordan ganó aquella final cuando todo el mundo coincidió en que era Wilkins el verdadero ganador. Para compensar, dos años más tarde fue Wilkins quien ganó el concurso enfrentándose en la final a un imaginativo Kenny Smith. Éste fue mejor pues el repertorio de Wilkins era el mismo que el de Chicago pero había que compensar.

Ya nada fue igual para el Slam Dunk Contest desde la retirada de Jordan y Wilkins. Ya jamás hubo un duelo en la cumbre y solamente Vince Carter a comienzos de los 2000 le imprimió cierto carácter mítico al concurso. Por cierto, solamente un año se salvó de la mediocridad desde entonces y fue 2008. Os animo a buscar el concurso de mates de ese año por You Tube y pasaréis un buen rato. Mientras tanto, sigamos maravillándonos con el recuerdo del mítico concurso de 1988. 

Besos y abrazos.

Alfonso

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No se las debía prometer muy felices Telecinco cuando en el mes de septiembre proponían a la audiencia una edición más, la once, ni más ni menos, de la madre de todos los realities: a saber, Gran Hermano. Las audiencias de los últimos años habían descendido sensiblemente y comenzaba a denotarse un cierto cansancio del formato. A priori, la principal novedad que proponían para dar juego y morbo al programa era la presencia de dos casas en una de las cuales, los concursantes se dedicarían a espiar a los de la casa oficial pudiendo ir entrando ellos mismos a medida que la audiencia lo determinase. Por otra parte, algunos de los protagonistas debían presentarse ante los demás como personajes diferentes a los que ellos mismos eran con el objeto de no dejarse descubrir por el resto. Así, por ejemplo, había dos lesbianas que debían presentarse cada una por su cuenta sin que los demás supiesen que estaban casadas o dos personajes que debían fingir ser pareja (no lo eran, por supuesto) con el mismo cometido. Parecía ser lo único de lo que los guionistas artilleros de la cadena habían sido capaces de tramar para atrapar a la audiencia.

 Sinceramente, no parecía suficiente como así resultó.

Un inicio poco prometedor durante las primeras semanas vino a confirmar las oscuras espectativas sobre el programa. Sin embargo, pronto se destapó uno de los ingredientes que ha faltado en muchas otras ediciones de Gran Hermano. Dicen que la mayor parte de la audiencia del programa la componen mujeres y ete aquí que éstas se dieron de repente de bruces con una situación no prevista. Dos personajes del programa que se odian a muerte se enfrentan públicamente en el programa y se agreden verbalmente a más no poder. En mi opinión, éste es el momento clave que explica el triunfo absoluto de esta edición. Estos dos personajes son contrapuestos y su conflicto llama inmediatamente la atención de la audiencia. Mucha gente quedó enganchada a partir de ese momento:

  • Nagore: Bilbaína. Mujer. Marcada personalidad, agresiva, físicamente poderosa, ambiciosa hasta decir basta, manipuladora, chupacámaras y líder de un grupo de concursantes que le bailan el juego y que se dieron en llamar “los feos”. Es tan evidente su rol en el programa que se gana inmediatamente la reacción en contra de la audiencia.
  • Arturo: Irundarra. Hombre. Machista, malhablado, enérgico y por entonces aún sin confirmar sus atributos como amante desesperante de toda la tribu femenina del programa. Por entonces, con su enfrentamiento con Nagore se convirtió en fortísimo rival protector de los concursantes que caían bien dentro del programa.

Curiosamente, se pudiera pensar que la audiencia femenina fuera a posicionarse a favor de la mujer pero pronto se vio que el carácter tan evidentemente ambicioso de Nagore no se identificaba con el de las españolas de a pie. Arturo se convirtió, así, en un personaje atractivo para las masas féminas del país. Defendió con fiereza a los considerados buenos y aquel gesto le valió las simpatías generales. Resultado, Nagore salió del programa con la mayor cuota de votos en contra de la historia del programa y tras ella el resto de sus aliados en la casa.

ARTURO VS NAGORENAGORE VS ARTURO

Aparentemente se había conseguido lo imposible: las mujeres del país echaban con fiereza a una congénere y se fiaban del poder dominante de un macho/machista declarado como era Arturo quien, a partir de ese momento, se sabía favorito para vencer el programa. ¿Cómo puede ser si socialmente quedan denostados este tipo de sujetos machistas? A partir de ese momento pudo comenzar a verse al verdadero protagonista de esta edición del programa.
No es cuestión de relatar al lector con las vicisitudes de un programa que provablemente ya conozca y reconozca. Después de la batalla sexual Arturo-Indhira y conscientes del potencial de los personajes en cuestión y la trama de atracción fatal que se traían entre manos , la sucesión de líos de faldas en el interior de la casa ha sido de los mundiales. Telecinco se frotaba las manos y la audiencia crecía sin parar. A partir de ese momento, la cadena echa el resto y le da prioridad absoluta en su programación. Y a todo ello hay que añadir un poder recién descubierto…
Este año hubo una novedad evidente que fue la aparición del factor celos enfermizos entre concursantes femeninas. El enfrentamiento entre Indhira y Carol se ha convertido en uno de los iconos televisivos del año y creo que el episodio del vaso de agua ya ha dado la vuelta al mundo varias  veces. Telecinco descubrió la gallina de los huevos de oro a medida que transcurría el programa y decidió alargar los enredos hasta el mismo final del mes de enero. Mientras tanto, no dudaron un segundo en explotar el descomunal potencial de la nueva herramienta del márketing: la era digital.

LOS CONCURSANTES DE GRAN HERMANO 11 ANTE LA PRIMERA EXPULSION

  1.  Como siempre, Telecinco vuelca toda su estrategica de programación sobre los hombros de un programa fetiche: Gran Hermano sirve de plataforma de contenidos para otros muchos programas.”Sálvame” y “La Noria” le dedican sus primeros minutos en pleno prime time y se crean otros programas ad hoc como el “Debate”  de los domingos por la noche que congregan hasta un 30% de la audiencia. Los protagonistas del culebrón que van siendo expulsados comienzan a pasar cobrando de plató en plató (luciendo palmito, escote y faldas a poder ser más cortas cada vez) para explicar sus posicionamientos respecto a los morbosos acontecimientos bélico-sexuales que han surgido en la casa.
  2. Telecinco ha descubierto el poder infinitivo del márketing digital de manera que pone a los protagnistas del programa un blog para que “supuestamente” escriban en él  sus impresiones acerca del programa. El blog de Indhira bate records de entradas y una vez que me metí contabilicé 14.000 mensajes dejados por la audiencia. Evidentemente, Gran Hermano entra en Twitter y Facebook y la página web de  Telecinco bate records de entradas. Los protagonistas hacen constantes referencias en los programas televisivos a sus blogs empleando la televisión como fuente publicitaria para internet.
  3. Los protagonistas de las diferentes tramas morbosas de esta edición van siendo expulsandos estratégicamente en el tiempo de manera que la cadena rentabiliza perfectamente todos los conflictos surgidos coincidiendo con la época navideña. Los platós de los diferentes programas de la cadena los llevan para debatir entre ellos en horarios de máxima audiencia. Evidentemente, tal cosa no podría haberse hecho en caso de haber quedado finalistas Arturo, Indhira o Carol.
  4. Aún fuera del plató, como movidos por un extraño guión pactado o no pactado, ciertos protagonistas como Arturo o Nagore se convierten de repente en “amigos” para escarnio oficial de una Indhira que ya no sabe cómo presentarse como la viuda de España, cobrando, por supuesto.

Ángel, ganador de GH 11

La estrategia de Telecinco ha dado este año en el clavo. Con una cuota de pantalla en torno al 17-18%, aventaja a Antena 3 en unos cuatro, cinco puntos diarios y se convierte en la cadena preferida por cualquier anunciante una vez que Televisión Española ya no emite publicidad. En definitiva, más tarta con el grueso de su programación basado en programas baratos de autogeneración.

En el fondo, debo reconocer que Telecinco lo hace bien: da a su público la clase de programación que le gusta y no se preocupa en llegar a la saturación pues eso lo dirá la audiencia y la reacción de la cadena será fulminante. Si funciona GH11 lo tendremos hasta enero de la manera que sea. Como ha funcionado, ya se ha pensado en un nuevo formato que justifique la presencia del programa hasta verano pues hay que aprovechar que la audiencia está todavía caliente. Telecinco conoce a su público diana del mismo modo que Antena 3 lo desconoce por completo y basa su programación en dar palos de ciego. Desde luego, el que quiera Indhiras, Nagores y Arturos ya sabe lo que necesita.

MERCEDES MILÁ, CONDUCTORA Y ALMA DE GRAN HERMANO

 Gran Hermano me recuerda, cada vez más, a los programas de Pressing Catch que Cuatro ha dejado de emitir. Allí hay una serie de luchadores/personajes que se ganan a mamporros la simpatía/antipatía de la audiencia creando duelos que van más allá de los puños. Son iconos del deporte de entretenimiento basado en guiones previos que canalizan semanalmente el esfuerzo de la audiencia. En el caso de Gran Hermano, ha estado tan perfectamente dosificado el nivel de morbo que teníamos que ver cada semana hasta el final que casi me ha resultado sospechoso. ¿No habrá guionistas de Telecinco debajo de los sofás de Gran Hermano? Perdón, me retracto de mis palabras.

Besos y abrazos.

Alfonso.

 

 
La última novela que he leído se llama “La promesa del ángel” de los franceses Frederic Lenoir y Violette Cabesos. Novela de género best-seller de intriga histórica que narra las peripecias de una joven arqueóloga llamada Johanne que busca el sentido de su vida en la explicación de una pesadilla que la atormenta: la visión de un monje sin cabeza. La trama alterna en su primera parte los  pasajes contemporáneos en los que Johanna realiza su investigación con aquellos históricos en los que se suceden los acontecimientos que la protagonista intenta desentrañar.

PORTADA DE LA NOVELA

En términos generales, la novela  ha cumplido las espectativas si bien ha tenido cosas de traca. Yo creo que lo mejor es la ambientación del entorno de la abadía. El objeto casi fetichista de los autores no es solamente el edificio sino el Monte, la isla y el pueblo. Realmente sí tengo ahora todavía más ganas de visitar Mont Saint Michel y descubrir sus secretos, amén de
comprobar, in situ, si las imágenes que ahora guardo en la cabeza se corresponden con aquellos paisajes que ofrece el lugar.

MOUNT SAINT MICHEL

 
Otro aspecto a destacar es el cariño que han puesto los autores en adentrarnos en la cultura románica y la historia no siempre contada que enfrentó a bretones y normandos a lo largo de la Guerra de los Cien Años o la que enfrentó a celtas paganos y cristianos en plena Edad Media por el control de las creencias. A veces se han pasado un pelo con las explicaciones
y más de uno ha podido cerrar el libro desesperado pero en términos generales viene bien ese barniz para dar un toque más
completo a la novela. Seguro que los gabachos están encantados pues “no nos gusta lo nuestro ni nada”.
 
Hay algo que me parece injusto y es la comparativa constante que hace con los dos clásicos contemporáneos de literatura Best Sellerhistórica. ¿Quiere parecerse a “Los pilares de la tierra” en la recrecación de una construcción épica? No puede porque falla en su estructura y porque, en el fondo, es una historia con un recorrido corto de tramas. LPDLT era una novela coral bien escrita y toda una epopeya pseudo histórica que enganchó precisamente por eso. La otra comparativa que hacen las críticas de lass tapas es aún más dura. ¿El nombre de la rosa? Lo siente pero por ahí no puede pasar “La promesa del ángel”. Trata de buscar la erudición de aquella pero es imposible. Trata de recrear el ambiente intrigante y casi opresivo de aquella pero es imposible. Por momentos intenta pintar un fresco costumbrista monacal pero no puede competir con “El nombre de la rosa”. La novela de Umberto Eco es el clásico definitivo de novela moderna y Santo Grial del género Best Seller sólo puede haber uno. Es una buena novela de
intriga histórica por la recreación pero las críticas que incluye en la cubierta de plastico por parte de los medios gabachos resulta excesiva. Bueno, lo habitual.

EL MONTE

 
Lo que a mí no me ha gustado ha sido, precisamente, la construcción narrativa de la novela.
 
1) Me ha cansado la primera parte con las alternancias mecánicas entre la parte histórica y la trama contemporánea. Ya sé
que resultaba necesaria para identificarnos con los personajes pero la alternancia literal, capítulo a capítulo me ha producido un efecto “¿por dónde iba?” bastante cansino.
 
2) Me cuesta identificarme con un personaje central de la trama acongojado por un sueño. Definitivamente, Johanna me ha caído mal. Un científica invadida por pensamientos ilógicos es como buscar un santo en el banco. La novela se sostiene en base a la búsqueda que hace a partir de sus pesadillas pero, en mi opinión, no se sostiene en el mundo actual y menos en la mente de una mujer posicionada en el empirismo científico. Vale que quieran convencernos de su evolución espiritual pero me cuesta creerlo. 
 
3) No sé si harán un favor al género pero obligar a nuestra heroína a acostarse con hombres sólo por sus intereses o
mentir y engañar incluso a sus colaboradores no me parece la mejor de las ideas. Podían buscar tal posicionamiento los autores
en base a su propia interpretación de la trama pero después no pueden tratar de justificarnos que ésa forma de actuar es la correcta.
 
4) Como en todas estas novelas de best seller de conspiraciones internacionales-tramas secretas-fin del mundo-salvad las ballenas, siempre hay un personaje en principio secundario que resulta ser el chungo definitivo. A medida que transcurrían las páginas yo tenía dos candidatos a tal papel que eran Brard y Simón, el anticuario. Al final, todas las novelas de este género padecen de los mimo y no hay más remedio que aceptarlo.
 
5) La novela tiene, en mi opinión, tres actos bien definidos a la manera clásica y cada uno cumple con su ritmo. El más cansino ha sido el nudo pero el desenlace ha cumplido con su objetivo dentro de los cánoces del género: rápido, trepidante, con estructura léxica simple y cortante. Las frases compuestas y las subordinadas las ha dejado para otras fases. Con todo, en cuestión de estilo me quedo con las descriciones apasionadas que ha realizado del monte, de la abadía y de la Virgen Soterraña, del sol inundando de luz maravillosos paisajes, del agua, del fuego purificador. Creo que los momentos más vibrantes los he podido encontrar precisamente en estos pasajes.
 
6) Por cierto. ¿Cuántas veces hacen los diferentes protagonistas el trayecto entre París y el Monte? Al menos ya sabemos que podemos tomar el avión hasta el Charles de Gaulle y allí alquilarnos un cochecito.
 
7) Por cierto II: qué manía tienen todos éstos listos de ponernos a los turistas como si fuésemos  pulgas venenosas que solamente contaminan con su vulgar presencia esos lugares tan finos y delicados de la historia. En lugar de describirnos como simples hordas comedoras de hamburguesas que sólo sirven para sacar fotos de los sitios, deberían pensar un poco en tomarnos como aquellos que pagan el sueldo de todos, los y las, intelectuales y demás gentes de bien que después se dedican a hacerse los listillos. La novela ha insistido varias veces en esta idea y no me ha gustado un pelo. Oye, si los turistas molestamos que cierren todos los monumentos históricos y así no los ensuciamos con nuestra presencia. Eso sí, ni un duro de subvención vía impuestos, ¡majetes! 
 
En definitiva, me quedo con lo bien que ha estado sumegirse una vez más en el medioevo y en el microuniverso monacal de la abadía románica.
Lo dicho: Air France, Charles de Gaulle, Avis, una buena GP y un par de bocatas. Pa´ las birras hacemos bote. Y no olvidéis de la cámara de fotos.

Besos y abrazos.

Alfonso.

Hello Kitty rules.

Espero que todo haya quedado claro con la declaración de principios que supone este encabezamiento. Ella es mimosa, cándida, y solamente quiere ser nuestra amiga para hacer que nuestros días sean un poco más felices, mágicos y coloridos. Después de dos meses de “Piensoparagatos” tenía la duda de cuál sería el primer gato famoso que tendría que ser invitado a esta casa. Por un momento pensé en Isidoro, pero no. Claro, pudo ser Garfield pero había algo que todavía fallaba. Solamente Hello Kitty puede ser la reina de los gatos. La inefable, envidiada y adorada por partes iguales Hello Kitty.

Ves una sola vez en tu vida su rostro indescriptible y ya no te la puedes quitar de la cabeza. Qué tendrá. Por momentos creo que es como la nouvelle cuisine de los franceses allá por finales de los setenta: sencilla pero directa al corazón. Al garete con las complicaciones y los espesantes desproporcionados. Hello Kitty es tan esquemática y tan compleja al tiempo que solamente ella es capaz de hacernos volver la mirada como si de una bella diosa se tratara.

Pero, ¿quién es Hello Kitty? ¿Cómo ha podido instalarse en nuestras vidas sin darnos cuenta? ¿Alguien ha visto algún anuncio televisivo de Hello Kitty? ¿Alguien sabe si vive, existe o, como temo, se trata solamente de un sueño volador instalado en nuestros subconscientes? Veamos.

Nuestra gatita es un personaje proviniente del Japón. Aunque aquí en España la conocemos desde hace unos cuantos años, parece ser en los últimos cuando ha conseguido sus cotas más altas de notoriedad hasta el punto de que nos hemos convertido en el tercer país europeo que más consume productos asociados a la marca (perdón), a la gatita Hello Kitty. El personaje es un diseño de la diseñadora Ikuko Shimizu para la compañía japonesa Sonrio que en 1974. El primer destino de Hello Kitty fueron monederos vinílicos y su éxito inmediato. A partir de ahí, la locura por los productos rosa-felinos se convirtió en un hito nacional. Pronto la gatita dio el salto necesario a Estados Unidos de manera que ya en los ochenta era un personaje de cultura popular en Occidente hasta el punto de que se crearon incluso series de dibujos animados en donde se nos relataban sus aventuras. Concretamente se han hecho tres series que la tienen como protagonista: Hello Kitty´s furry tale theatre; Hello Kitty and friends y  Hello Kitty´s paradise.

Hello Kitty rebelde.

La facturación anual de todas las licencias concedidas para Hello Kitty asciende a 250 millones de dólares. En los años 90, el empleo de la marca por estrellas del renombre de Mariah Carey hizo que la presencia de la gatita se revitalizase hasta convertirse en el monstruo que conocemos hoy en día.

LA ÑOÑA MARIAH CAREY ABRAZANDO A HELLO KITTY

No la anuncian en televisión, no hay publicídad ni propaganda. Hello Kitty es una estrella silenciosa que no para de gritar. La política de licencias que Sonrio acuerda con cientos de compañías a lo largo del mundo es lucrativa a más no poder para ambas partes. Sonrio ha creado la marca, ha creado el halo necesario como soporte que inmediatamente identificará a su público con el producto al que se asocie. De esta manera, el triunfo de Hello Kitty hace que veamos a la gatita en los lugares más inverosímiles, y cuantos más, mejor. Tamaña capilaridad solamente puede conseguirse acertando con un diseño que millones de personas adoran.

Es tan potente la imagen de Hello Kitty que hasta compañías de la industria de la moda como D´ior o Giuliano la han empleado para sus campañas de publicidad.

HELLO KITTY PARA LA REVISTA VOGUE

Pocas marcas en estos momentos podrán permitirse el lujo de unir su imagen a cualquier cosa. Quizá la más internacional y versátil de todas sea Ferrari pero Hello Kitty es un monstruo en potencia.

En el fondo, la clave está, como siempre, en los valores que es capaz de transmitir la marca. Los valores que Sonrio trata de expandir desde el principio a los licenciatarios son los de

  • Amistad.
  • Afecto entre las personas.

Yo añadiría la ternura y la inocencia para un público objetivo repleto de niñas y no tan niñas que buscan encontrar un vínculo con un mundo feliz y compuesto de recuerdos infantiles. Las niñas devoran sus productos pero las treintañeras nostálgicas no les quedan a la zaga. Es  por ello que ya podemos encontrar portátiles licenciado para Denon e incluso para Mac con el careto de la Kitty. Cualquier objeto u producto es susceptible de poder pertenecer al mundo de Hello Kitty: desde el primer monedero que se comercializó hasta un auténtico avión taiwanés; desde un simple muñeco hasta lentillas para los ojos que reflejan el logotipo de la gatita. Incluso las revistas especializadas de moda como Vogue han tenido que rendirse al encanto felino y dedicarle una de sus portadas.

La estrtegia a seguir por estas “marcas” es sencilla. Ellas buscan su público a través de unos atributos y valores perfectamente identificables por su público objetivo.´Tú te identificas con esa marca y conviertes en susceptible de adquirir cualquier producto que lleve consigo sus siglas. Primero tienes que comenzar poco a poco no sea que no enganches a tu público y  después podrás pedir de él  cualquier cosa. El último en incorporarse a esta estrategia de mercadotecnia ha sido Fernando Alonso con su marca Faster. Él dice que no es una marca, sino una actitud. Ya sabéis.

¿Es peligrosa Hello Kitty para el futuro de la humanidad? Creo que no. De momento podemos respirar tranquilos. Otra cosa será sobrevivir al Hannah Cirus Montanah, pero tal fenómeno, bastante más peligroso,  lo analizaremos con cuidado en una próxima ocasión. De momento quedémonos colgados de las imágenes de nuestra gatita preferida. Ella, al menos, vive en un mundo en el que todo es rosa yno hay contaminación. Un mundo de belleza inocente que nos inunda y coloniza nuestros mientras nosotros sonreímos bobalicones.

AGUR HELLO KITTY

Besos y abrazos.

Alfonso.

ALVARO CUARTANGO EN SU WEB

Este pasado miércoles, mi mujer y yo acudimos a la exposición de la obra pictórica de Álvaro Cuartango en las salas que a tal efecto tiene habilitadas el Colegio de Abogados de Bilbao. Allí pudimos ver  las últimas creaciones del artista que nos dejaron con un muy buen sabor de boca. El acto comenzó a las siete y media y pudimos contemplar tranquilamente las creaciones mientras se servía un pequeño cocktail. Después, a las palabras de los encargados tanto del ente organizador como de la BBK en fomento de apoyo al arte, Álvaro Cuartango nos dijo que “<<Tienen que ser los cuadros los que digan algo por él… y como no hablan…>>”.

Pero vaya si hablaron. Como aficionado a la pintura, pertenezco a ese grupo que pasó de admirar las grandes obras clásicas a quedarse petrificado con la revolución impresionista. A partir de ahí, el movimiento que más he admirado ha sido precisamente el expresionismo abstracto y Álvaro Cuartango es un magnífico exponente de lo que hoy en día se consideraría, “buen arte”.

La última colección de Cuartango se denomina “A tientas” y, según él mismo nos contaba, viene a cuento de lo que supone para él la creación pictórica. ¿Cuándo terminas un cuadro? ¿Cuándo acaba la obra? Probablemente nunca y en algún momento tienes que decidirte a darla por finalizada.

En la obra de Álvaro Cuartango evocamos paisajes, algunos de ellos incluso de inspiración lunar, con perspectivas a diferentes alturas y paletas que varían desde los tonos predominantemente cálidos hasta los azules más profundos y fríos. Según nos confesó, emplea poco el pincel en sus cuadros y se decanta en muchas ocasiones por otros soportes. ¿Motivos? El principal es añadir un elemento de tercera dimensión en los cuadros más allá del tema y el color. Este tercer elemento sería la textura y Álvaro lo consigue en la mayor parte de sus obras. En ellas podemos contemplar texturas degradadas a diferentes niveles que rompen visualmente con cualquier sensación de monotonía.

TEXTURAS

 Un elemento que obsesiona a Cuartango es el empleo de la línea recta y horizontal en sus cuadros.

Álvaro Cuartango vive en Bilbao y ya sabemos que somos el colmo de lo cosmopolita y mapamundiano pero a veces se nos hace un poco extraño cuando escuchamos que uno de nuestros artistas ha expuesto en Nueva York. ¿Cómo, qué, dónde está eso? ¿Ah, sí? Pues debe ser importante el tío. Pues sí. Álvaro ha expuesto su obra en la Galería Ágora de la ciudad y ahora tenemos la ocasión de disfrutarla en Bilbao hasta el 19 de febrero en el Colegio de Abogados.

Para los que os perdisteis la presentación, nada mejor que pasar un buen rato en compañía de unos cuadros que nos inducen a sumergirnos plenamente en la conceptualización intelectual y en la recreación estética de colores y texturas verdaderamente evocadoras.

La organización del evento estuvo a la altura de las espectativas. La sala estaba dividida en diferentes espacios en los que perderse mientras se contemplaban las obras. La iluminación a base de focos aportaba el clima tenue que toda exposición de esta clase precisa. Tanto el cocktail de bienvenida como el posterior después de los discursos estuvo en su punto: ni abrumador ni escaso y bien servido por la gente de Gastrolunch.

En definitiva,  una magnífica velada de arte y una visita que os recomiendo estos próximos días por Bilbao.

Besos y abrazos.

Alfonso.

No son pocas las ocasiones a lo largo del año en que nos toca disfrutar de una comida en un restaurante bien sea por motivos laborales o personales. En tales ocasiones, elegir el lugar no suele suponer un problema. Siempre tenemos en la mano un pequeño póker o repóker de lugares a los que acudir y que nos generan confianza. Solemos escoger el lugar aplicando  diferentes criterios como nuestra propia experiencia, los consejos de gente conocida, las críticas que hemos escuchado del lugar o como simple experimentación. La clase de menús que se sirven, el tipo de cocina, la fama del chef o el precio suelen ser criterios a los que también nos acogemos con cierta frecuencia.

El caso es que ya hemos elegido el lugar. Acudiremos con amigos, con nuestra pareja, con clientes o con esos ejecutivos de otra empresa a los que deseamos convencer para una colaboración profesional. Todo marcha bien; nos acompaña la jefa de comedor hasta nuestra mesa, nos deja unos minutos para acomodarnos y acto seguido nos saca las cartas de menú.  Sin problema, nos ponemos de acuerdo en algunos entrantes -ese jamón con el que siempre se acierta- e incluso podemos escojer hasta nuestra carne o pescado favorito. De repente, como siempre ya no nos acordábamos, surge ante todos nosotros la carta de vinos y esa temida pregunta:

“¿Quién de ustedes eligirá el vino?”.

¿QUIÉN ELIGE EL VINO?

Silencio aterrador.  Normalmente se pasa el marrón a quien ocupa el rol de agasajador o anfitrión. Si por suerte alguno los comensales ha manifestado su gusto por los vinos, se le dejará elegir a él con el riesgo para quien paga que realice una elección que se nos escape del presupuesto.

Sin embargo, imaginemos que usted es el anfitrión y le ha caído la ardua tarea de la elección del vino. Le corren sudores fríos por todo el cuerpo pues teme no quedar bien, no elegir correctamente y que todo sea  un desastre. Si encima la jefa de comedor le indica que ahora llega él o la sumiller para tomar nota de la elección, puede que incluso se caiga el mundo a  su alrededor. ¿Y qué hago yo ahora?

Creo que a todos nos ha sucedido esto alguna vez y el problema es que no nos hemos preocupado por aprender. ¿Qué es saber sobre vinos para quienes no sabemos sobre vinos? En mi opinión es lo siguiente:

  1. Saber qué clase de vino nos gusta.
  2. Saber qué clase de vino es la correcta para el menú que hemos elegido.
  3. Saber qué recorrido enológico vamos a ejecutar en nuestra comida.

¿Nos hemos hecho alguna vez estas tres preguntas cuando nos enfrentamos a la elección? Convendría. Comenzando por la tercera, hay tres clases de recorridos en los que se convinan el menú con la elección de los vinos.

  • Elección vertical única: Un solo vino para toda la comida. Deberemos ser cuidadosos en elegir un vino que permita poder recorrer toda la comida de forma adecuada. Normalmente los entrantes no tendrán nada que ver con los platos fuertes tanto en texturas como en sabores. Encontrar un vino que pueda maridar con toda la comida será un riesgo pero también una aventura.
  • Elección vertical múltiple: Progresión lógica de varios vinos a lo largo del menú. Por ejemplo, un vino para los entrantes y otro para el plato central dejando alguna copa de dulce para los postres.
  • Elección horizontal: Se elige unvino para cada plato a degusar. En esta clase de elección, el vino es un elemento en sí mismo del menú. Se emplea en catas maridaje o en menús degustación sobre todo.

Según el objetivo de recorrido que nos hayamos planteado deberemos escoger determinados vinos.

Para dar respuesta a la primera pregunta, deberemos tener un mínimo de gusto por el vino y haber atendido a nuestro propio paladar cuando hemos probado un cierto vino. Pero claro, probar un vino y que te guste no significa que te tiene que gustar una determinada bodega y añada de Riberas o Riojas. No. Que te guste un determinado vino significa que te guste una cierta familia o grupo de caldos que suele partir normalmente de la clase de uva empleada en su producción y de la elaboración posterior. Y para saber de esto debemos conocer mínimamente las clases de vinos que puede haber y las variedades de uva que las caracterizan. De esta manera, cuando se nos acerque el sumiller no nos quedaremos callados y o le diremos que “cualquier Rioja que le convenza”.

¿Y  cuáles son esas familias en las que debemos agrupar las diferentes clases de vinos y que nos van a permitir responder a la primera y, de paso, a la segunda pregunta? Tengamos esta clasificación en la cabeza cuando pensemos en los vinos.

  • VINOS BLANCOS LIGEROS Y ÁCIDOS: Con ellos buscamos un toque de frescor, ácido y chispeante. Son vinos afrutados, de sensación fresca y ligera. Sus variedades de uva más famosas con el Albariño, Sauvignon, Riesling o Melón. Nos maridan con pescados, sopas cremosas, ensaladas o entrantes variados. Denominaciones de origen a destacar pueden ser nuestros Rías Baixas, Muscadet, Moselas o Anjous.

VINO DE VARIEDAD RIESLING

  • VINOS BLANCOS CRIADOS EN MADERA: Son vinos blancos que podemos apreciar y tomar cuales tintos. Fuertes, con cuerpo, con cierta astringencia y taninos, voluminosos en su textura, poco ácidos y de sensación dulce. Son vinos ideales para platos centrales con toques de mantequilla, cremas o quesos. Por ejemplo, probadlos con un solomillo con salsa de queso. Curiosamente no pegan con pescados precisamente por su contenido alcohólico. Las variedades de uva son las Chardonnay, Pinot Blanc, Souvignon Blanc… y las denominaciones más famosas serían ciertos Borgoñas, Graves, Limoux o, por ejemplo, Chardonnays California entre otros. A estos vinos se les llama muchas veces “blancos con crianza”.  

    VARIEDAD DE UVA CHARDONNAY

  • TINTOS FINOS Y ESPECIADOS: Son vinos suaves y de buen aroma. Finos, sedosos de textura con equilibrio entre acidez, dulce alcohólico y taninos. Van bien con platos suaves, pastas, verduras o carnes magras. Sus variedades de uva serían las Pinot Noir, Garnachas o Sangiovese y las podemos encontrar en denominaciones francesas, Borgonas tintos y, sobre todo, los Chianti italianos. 

UN PINOT NOIR
  • TINTOS ATERCIOPELADOS: Vinos también suaves, agradables en nariz, listos para comidas no pesadas. Sus aromas son afrutados y texturas más voluptuosas que los anteriores. Vienen bien con carnes pero, sobre todo, con estofados especiados. Ante todo, son vinos fáciles de beber y sin muchas astringencias. Sus variedades de uva más importantes son las merlot y las zinfandel presentes en denominaciones tan famosas como los Penedés o los Somontanos aquí en España.

    EL COLOR DE UN MERLOT

  • TINTOS RICOS EN TANINOS: Los vinos más potentes y de estructura (relación entre acidez, dulce del alcohol y taninos) más completa. Muy exuberantes en sus aromas y astringentes en la boca. Su amargor incluso nos raspa la lengua y nos llegan hasta el fondo del paladar. Es el vino ideal para las carnes. Sus variedades de uva más conocidas entre nosotros son las Cabernet Sauvignon, Tempranillo o Syrah y se emplean en denominaciones como Burdeos, Languedoc, Riojas o Riberas del Duero entre otras muchas.

    UN SYRAH

No olvidéis esta pequeña lista de recomendaciones. A partir de ella encontraréis todo tipo de variedades, mezclas,demás familia de manera que os guste mucho más un Cabernet Sauvignon hecho en un lugar o en otro. Lo importante es saber qué encontrar cuando pedimos un Cabernet. El resto, el aroma a cerezas o la vainilla en boca lo dejamos para los expertos.  

Comenzad practicando en la sección de vinos del hipermercado. Allí descubriréis que muchos vinos están hechos de diferentes variedades de uva y otros responden únicamente a una variedad. Por ejemplo, he encontrado un Syrah o un Cabernet con Merlot. Serán vinos “varietales” aquellos que solamente llevan una variedad de uva o una predominante a partir, según denominación, de un 80% de esa variedad. El resto responden a determinadas mezclas buscando texturas o paladares peculiares de determinada bodega y marca. Ala, ala, a sumergirse.

Cuando vayaís de restaurante la próxima vez, hablad sin miedo con el sumiller y le decís que quéreis un vino tinto, suave, afrutado, sin astringencias y que os sirva para toda la comida. Quizá un merlot, quizá un syrah suavecito… Entonces él o ella os sacarán el vino de una denominación de origen que quizá no hayáis visto en vuestra vida, un chileno, un americano, un australiano o quizá un Rioja. Pero ya hemos pasado con nota el trago. Por cierto, incluso de esta manera podemos comenzar a apreciar nuestros propios vinos e introducirnos en un mundo apasionante al alcance de todos.

Sólo así mi mujer y yo saboreamos el otro día en el restaurante Azurmendi un Habla 4 extremeño varietal de Syrah. Nos encantó a los dos porque previamente sabíamos qué vino nos gustaba y lo pedimos a la sumiller. A partir de ahí, nosotros nos dejamos aconsejar para descubrir nuevas bodegas y marcas.

Besos y abrazos.

Alfonso.

Ha sido un poco tarde Pero por fin he ido a ver Avatar, la nueva película de James Cameron proclamada como el primer film del futuro. ¡Qué decir! Ha sido un espectáculo visual digno de la espectativa que se había levantado si bien pertrechada con un guión demasiado manido y esclavo de la avalancha que entra por los ojos. La historia de Avatar nos la sabemos ya de muchas películas y, por cierto, ¿no os ha recordado en algún momento en sus planteamientos generales a aquella de los primeros ochenta que se llamaba “La Selva Esmeralda”? A debate.

Sin embargo, si al comienzo he dicho que he llegado tarde a ver la película no ha sido por haberlo hecho hoy en la sesión de las 22:00h sino por hacerlo en enero cuando la película ya lleva casi un mes en cartelera y cierto sector de internet ya ha puesto el grito en el cielo.

Me cuento entre los muchos fans de la música setentas y del movimiento progresivo que tantos discos de gloria nos dio. Los fans de Genesis, Yes, King Krimson, Camel, ELP o los propios Pink Floyd sabrán de qué les hablo. Precisamente por ello, serán esos mismos fans los que conozcan de pies a puntillas la carrera de Mr. Roger Dean, autor de la mayor parte de las portadas y trabajo artístico de grupos como Asia, Uriah Heep y, ante todo, Yes.

Ete aquí que uno va a ver Avatar y queda apabullado con la imaginería pictórica que el amigo Cameron los pone delante de los ojos. Sin embargo, pronto me doy cuenta de que el discurso visual no es nuevo. La sensación de Deja Vu es inmediata en cuanto la cámara se adentra en los recovecos de Pandora. ¡Coño, pero si son los paisajes de Roger Dean para Yes!

Venga, ejemplos.

IMAGEN DE LA PELÍCULA AVATAR

 Vale, las montañas flotantes de la peli. Ahora vamos con el amigo Dean.

ISLAS FLOTANTES DE ROGER DEAN

Algunos podéis decir, “va, qué va”. Bueno os dejo con algunas imágenes del genio visigonario de Roger Dean. Recordad que las siguientes imágenes tienen veinte y hasta treinta años de antigüedad. Haced, sin duda, lo que muchos seguidores de Yes hemos hecho durante décadas, mirad las imágenes e imaginadlas en movimiento, el ruido de las cascadas, el murmullo del viento, la sensación de quietud, la espumosa frondosidad de los árboles, la magia onírica que lo envuelve todo, el surrealismo cuasi extraterrestre de las imágenes. Imaginad todo eso y tendréis…eso Avatar.

ROGER DEAN

ROGER DEAN

ROGER DEAN

ROGER DEAN

¿POR CIERTO, OS SUENAN LOS ARCOS DE LA PELI?

¿ALGUN BICHITO VOLADOR?

¿O LA IDEA DE UN ÁRBOL GRANDOTE, GRANDOTE, GRANDOTE?

PERDON, SE ME HA COLADO UNA DE LA PELI.

BIENVENIDOS AL UNIVERSO DE ROGER DEAN

¡¡¡ESOS PASILLOS DE PIEDRA, ESE FONDO!!!

En definitiva, no sé si habré podido convencer a todos aquellos que desconocíais hasta ahora la obra del genio inglés pero todos los fans estamos:

1) Como locos de contentos de poder, por fin, darnos un paseo por el visionario mundo de nuestro héroe onírico.

2) Por otra, un tanto cabreados con el amigo Cameron. No es por tutear a otro genio del arte cinematográfico pero… James, tío, ahora que sabemos que has escuchado Yes por un tubo, al menos pon en los títulos de crédito un pequeño reconocimiento a la obra de Roger Dean. Nosotros lo sabemos y la red está que arde.

3) Desde aquí mi apoyo a todos los blogs y foros que están pidiendo el reconocimiento que se merece nuestro hombre.

4) Por cierto, no habría estado mal, James -ya que me he puesto en plan confi- que hubieses incluido algo de Yes en la peli. No sé,  un Siberian Kathru en los títulos de crédito, un Close to the Edge o un Relayer. Una pena.

5) Eh, que nadie piense que esto es una crítica negativa a la peli. Cuidadín, que yo me la tengo que ver otra vez antes de que salga del cine como buen friki, PERO AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR.

Besos y abrazos.

Alfonso.